Bloqueo Creativo
Escrito el 12. Mar, 2010 por CristianParrao en Creatividad, Otros

Para los que trabajamos en publicidad, lo del bloqueo creativo es pan de cada día o de casa semana, al menos. En otro de mis artículos, escribí unos tips que al menos a mí me han dado resultados a la hora de generar una idea. Pero si me piden un mensaje para las nuevas generaciones, les podría decir que este fenómeno del bloqueo es algo natural, no hay que asustarse ni entrar en pánico, ni siquiera poner en cuestión tus capacidades creativas… en realidad le pasa a todos, de ‘rey a paje’. Seguros que a grandes como Ogilvy o Burnett también les ocurrió.
Este artículo lo vi en el Facebook de Alberto “Kaiser” Sosa, Director Creativo Interactivo, que se luce con sus interfaces, todas modernas y con looks muy cool – además de hartos premios a su haber – en donde cuenta su experiencia desde el punto de vista del diseñador que se enfrenta a una pantalla en blanco (algo terrible, a todos no ha pasado) y cómo él es capaz de ordenarse y no morir en el intento. Acá va:
Han sido varios los fans que me escriben consultando sobre cómo combatir el bloqueo mental a la hora de diseñar, y sumando un pequeño aporte a todo lo que se puede encontrar con Google sobre este tema, comparto algunos pensamientos con el grupo y espero que los que quieran sumar los suyos lo hagan libremente debajo de estas líneas.
A lo largo de tu breve o extensa carrera como creativo, diseñador, ilustrador o cualquier actividad expresiva que deba comenzar el proceso de creación con una hoja o pantalla en blanco, te habrás encontrado alguna vez situado en estos escenarios:
1) Tengo que crear una propuesta para un cliente nuevo, es la primera vez que hago algo para él y su presupuesto es escaso, pero quisiera hacerlo levantar de su silla con un trabajo que demuestre toda mi capacidad creativa, mi sólido asesoramiento y mi habilidad para conceptualizar, plasmar el concepto visualmente y argumentarlo con racionales elocuentes.
2) Tengo que crear otra nueva propuesta para un cliente que me convoca cada año, hace mucho que trabajo con él y conozco profundamente sus necesidades y preferencias, casi no necesito un brief cada vez porque estoy muy sintonizado con él. Su presupuesto no es tan grande pero cuento con la misma inversión de su parte cada año.
3) Tengo la oportunidad de brillar, un cliente que me respeta y me da total libertad, el presupuesto adecuado, el proyecto desafiante y el tiempo de sobra para hacer algo memorable.
Estas situaciones son aparentemente motivadoras, gratificantes y muy provechosas para nuestra carrera o portfolio. Pero pueden convertirse en un calvario, ya que todas están expuestas a la peor afirmación de cualquier artista:
“No sé siquiera por dónde empezar”.
Ya sea para hacer algo nuevo, para superar lo que ya hicimos o para aprovechar la oportunidad de hacer algo increíble, la pantalla en blanco puede hacernos desistir de cualquier idea sin siquiera tocar el mouse.
Por supuesto que he estado en estos escenarios pensando esta frase macabra en muchísimas ocasiones a lo largo de mi carrera, pero para hablar de este tema voy a usar mi etapa actual como creativo interactivo y diseñador web.
Y en nuestra actividad podemos plantear un cuarto escenario aun más apremiante donde más se suceden los bloqueos creativos: cuando nos toca trabajar para nosotros mismos, para crear un portfolio o rediseñar el que tenemos por ejemplo. No hay peor cliente en nuestra cartera que nosotros mismos. En este aspecto hemos dado millones de vueltas y nos hemos sentido más inseguros y carentes de ideas que nos dejen satisfechos. Pero afortunadamente es el momento donde más nos podemos equivocar y donde más oportunidades tenemos de experimentar o pulir una idea. Claro, como no tenemos que medir rentabilidad o entregar a tiempo, nos podemos autoengañar pensando en que el bloqueo creativo y las idas y vueltas son parte de un “Research” que nos debemos a nosotros mismos.
Incluso luego de haber encontrado una solución al desafío de hacer algo para mí y una vez que me puse a trabajar, me ha tocado abandonar una idea o camino creativo para volver a la pantalla en blanco, como si no pudiese escapar de su presencia. Hasta he llegado a ingresar en la etapa de producción en Flash de un mockup hecho en Photoshop, abandonando la travesía antes de cerrar esa fase para volver al programa de edición de imágenes y clickear en File>New.
Pero luego de trabajar con marcas y clientes de la A a la Z y hasta conmigo mismo en todas mis etapas desde Junior a Senior y Executive, este bloqueo creativo ha desaparecido de mi cabeza y después de todos estos años de carrera me he dado cuenta por qué:
“Hay que establecer ciertas metodologías o prácticas a seguir en nuestra labor aunque uno crea que el proceso creativo debería estar liberado de estas cuestiones.”
No soy vidente pero puedo adivinar lo que haces habitualmente cuando encaras un trabajo. No tienes un orden preestablecido, una estructura o serie de procesos para llegar al resultado final. Pensaste en la estructura del sitio y comenzaste a bocetar el menú. O se te ocurrió una idea para un concepto visual en el banner principal e iniciaste esa composición antes que lo demás. Es realmente notorio en los trabajos de muchos colegas la forma en que lo han iniciado. Es tan visible a veces que han querido resolver primero la imagen principal y luego el resto del sitio se ha acomodado a ello, con algunas decisiones de Diseño limitadas por este factor: hubo elementos gráficos que se acomodaron en base al espacio que la foto dejó y esto debería ser a la inversa.
Nunca he tenido la oportunidad de sentarme al lado de otro colega con bloqueo creativo para encontrar un patrón de conducta errado o un mal hábito cuando encara un mockup. Incluso sería muy útil poder ver trabajos inconclusos para determinar dónde se ha quedado trabado y por qué ha sucedido.
Para mí el trabajo con mockups es como cocinar: tienes que tener todos los ingredientes y colocarlos en orden en tu preparación. Research (Investigación e Inspiración), Definición de Arquitectura de la Información, Wireframing, son procesos que necesitan estar definidos previamente y debes estar satisfecho con la forma en que has resuelto esto. Sólo así puedes continuar cocinando. ¿Estás contento con el wireframe? ¿Está todo bien armado en base a un Grid? ¿Los contenidos están bien equilibrados o distribuidos? Nosotros somos los “decoradores de interiores” de un proyecto digital y para poder hacer lo nuestro previamente hace falta que el arquitecto estructure y construya. Este rol puede ser tuyo también pero debe ser anterior al de Diseño.
Una vez que hayas pasado por este proceso viene la fase creativa, donde debes incorporar el próximo ingrediente clave: ¿Qué elemento será el más destacado dentro de mi proyecto? Si pudiste determinarlo, entonces sólo déjalo para el final y continúa con lo demás. Así como cuando nos toman un examen en la escuela, hay que dejar las preguntas más difíciles para después, e ir resolviendo las fáciles. Muchos colegas se quedan horas retocando el banner o la imagen principal y cuando les toca resolver lo demás empiezan a encontrarse con trabas. Lo mejor siempre será terminar la primera fase de creación con todo el mockup ya planteado en su totalidad (incorporando todos los elementos o contenidos necesarios) para luego comenzar el fine tuning y dejar el final para dedicarle todo el esfuerzo a la imagen principal… pero con la seguridad de que lo demás está ya bien ubicado y equilibrado en cuanto a valores de tamaño o proporciones.
Pienso que destacarse o hacer un trabajo “out of the box” es simplemente hacer un trabajo común primero y luego ver
después de qué manera lo podemos enchular o hacerlo lucir más sexy o especial. Tu frustración por querer hacer esto en el primer intento es natural, y esto es porque no se puede hacer un trabajo increíble “en el aire” y sin tener una buena base detrás, eso se logra primero haciendo algo estándar y veloz para luego romperlo, mejorarlo o sumarle valor. La pantalla en blanco es demasiada presión si quieres hacer algo espectacular desde el primer shape layer, así que te recomiendo hacer algo “feo” primero para luego ir “embelleciéndolo”.
Este tema resulta sumamente interesante para conversar con otros colegas y por eso dejo abierto el debate a las opiniones o consejos de quienes hayan encontrado la cura para el bloqueo creativo y tengan una receta para compartir.
Si estás dispuesto puedes enviarme o postear algunos de tus trabajos trabados o inconclusos para ver por qué estás teniendo bloqueos y de qué manera puedes trabajar o mejorar en este sentido. Igualmente espero que mis consejos te hayan resultado de utilidad y que comiences hoy mismo a combatir el bloqueo creativo.
Habrás notado a esta altura de la nota que para erradicar este mal común y para mejorar como profesional en muchos otros aspectos, hay 3 palabras clave: trabajar, trabajar y finalmente trabajar.
Saludos! Kaiser

This website uses IntenseDebate comments, but they are not currently loaded because either your browser doesn't support JavaScript, or they didn't load fast enough.